Alternativa a VisiPics que funciona en Windows 11
Alguien te habló de VisiPics en un foro, fuiste a buscarlo y el instalador sigue ahí. Al lado está el número de versión: 1.31, de febrero de 2013. Ahí se para casi todo el mundo, con el cursor encima del botón, calculando si conviene apuntar un programa más viejo que su móvil a veinte mil fotos de familia. La duda es razonable, y no va de que el software antiguo sea malo. La colección que quieres limpiar hoy no es la que existía cuando se firmó ese instalador. La pregunta útil no es si se instala. Es si puede ver tus archivos.
VisiPics merecía una jubilación mejor#
Primero el crédito, porque casi ninguna lista de alternativas se molesta en dárselo. Cuando apareció VisiPics, lo normal era comparar nombre, tamaño y fecha, y con suerte el contenido byte a byte. Él comparaba la imagen. Volvía a encontrar la misma foto guardada más pequeña, girada o recomprimida, ponía las candidatas una al lado de la otra y devolvía la decisión a quien estaba mirando. Además era gratis, y cabía en disquete y medio.
Si trece años después sigue apareciendo en cada hilo sobre programas para fotos parecidas, es porque funcionaba. Lo que envejeció no fue lo que hacía. Envejeció el surtido de archivos que ahora aterriza en tu carpeta de Imágenes.
Qué cambió desde su última versión#
Nada de lo que viene es culpa de quien escribió VisiPics. Es aritmética de calendario, y cada punto se convierte más abajo en un criterio.
Los formatos. El HEIC ni existía como estándar cuando salió la 1.31, y hoy es lo que sale de fábrica en un iPhone. El WebP salió del laboratorio y se coló en la carpeta de descargas de todo el mundo. Cada año de cámaras nuevas trajo RAW nuevos. Un programa detenido antes de todo eso no se equivoca con esos archivos: nunca los conoció, y lo que no puede abrir no aparece en pantalla como un problema. Aparece como “no he encontrado nada”, que en este oficio es la respuesta equivocada más cara que existe.
El tamaño del montón. En 2013 un móvil decente hacía fotos de ocho megapíxeles y guardabas unos pocos miles. El mismo bolsillo produce ahora archivos varias veces más grandes, en ráfagas de catorce fotogramas, más vídeo. Una herramienta pensada para dos mil archivos no revienta con treinta mil: se vuelve lenta y, peor, imposible de revisar. Nadie despacha treinta mil confirmaciones una a una.
El viaje de ida y vuelta por la mensajería. Buena parte de la repetición de hoy no viene de importar dos veces. Viene de que tu propia foto vuelve del grupo con 1.280 píxeles, nombre nuevo y fecha nueva. Ese caso apenas existía cuando se diseñó VisiPics y hoy es el más frecuente de la carpeta.
Nada de esto lo vuelve peligroso, y no voy a insinuar que sí. Lo vuelve fijo. Lo que hace hoy es exactamente lo que hará el año que viene, y tu colección no es fija.
La vara que debe superar cualquier sustituto#
Toda lista de alternativas te da seis nombres y ningún criterio. Prefiero lo contrario: cuatro preguntas para hacerle al candidato, sea cual sea, incluido el nuestro.
¿Abre los formatos que tienes de verdad?
Antes de juzgar el resultado, comprueba que el programa consiguió leer los archivos. HEIC, WebP, RAW y vídeo dependen de extensiones de códec de Windows, y una herramienta honesta cuenta en pantalla cuántos no pudo abrir en lugar de dejar que eso pase por “aquí no hay repetidas”. Si la pantalla no distingue entre “he mirado y no hay nada” y “no he podido mirar”, no tienes un resultado. Tienes una impresión.
¿Te dice por qué, con palabras, en vez de un número?
“87% de parecido” no es una explicación, es una petición para que adivines. La frase que resuelve suena más bien a “la misma foto, girada” o “la misma imagen a otra escala”. La diferencia se nota justo en el momento en que tienes el dedo encima de la foto de la boda de tu hermana y tres segundos para decidir.
¿Adónde va lo que se borra?
Este es el criterio que no negocio. La limpieza de fotos es la tarea doméstica con más papeletas para acabar en arrepentimiento, y la distancia entre un susto y una pérdida es la Papelera de Windows. Pregunta también por los acompañantes: el .XMP de un RAW y el .MOV de un Live Photo tienen que viajar con el archivo al que pertenecen, y volver con él si deshaces.
¿Dos análisis iguales dan la misma respuesta?
Si un programa promete inteligencia artificial para encontrar fotos parecidas, pregunta si analizar dos veces la misma carpeta da el mismo resultado. No hay nada mágico que ganar: el parecido entre imágenes es una medida, y una medida repetida tiene que coincidir consigo misma. Un resultado que cambia de humor entre sesiones no hay manera de revisarlo.
Las alternativas gratis que existen de verdad#
Si lo que decide es el precio, esta es la parte honesta: hay opciones gratuitas buenas y deberías probarlas antes de gastar nada. Czkawka es gratuito y de código abierto, tiene versión para Windows y sigue recibiendo trabajo. dupeGuru tiene un modo dedicado a imágenes y también es abierto. AllDup es gratuito y lleva años con público fiel.
Ninguno de los tres es malo y sería deshonesto sugerir lo contrario. Piden más paciencia con la configuración: son herramientas para quien disfruta tocando parámetros hasta que cuadra. Si ese eres tú, llévate las cuatro preguntas y juzga por tu cuenta.
Dónde Elegant Photo Cleaner supera esa vara#
Elegant Photo Cleaner se escribió para el problema exacto que atacaba VisiPics, con esas cuatro preguntas delante. Compara las imágenes en sí, no los nombres ni las fechas, y agrupa el resultado en pilas con un tipo declarado.
Sobre los formatos: HEIC, RAW, WebP y vídeo siguen dependiendo de las extensiones de Windows, como en cualquier programa. La diferencia es que sondea los códecs antes del análisis pesado, dice el nombre de la extensión que lo resuelve y cuenta en pantalla lo que no pudo abrir. Nada que no haya podido leer entra en una pila, ni siquiera como superviviente.
Sobre la explicación: no existe una puntuación de 0 a 100 en ninguna parte del producto, y esa ausencia se decidió, no se olvidó. Lo que aparece es la frase. Y cuando quieres comprobarlo con tus ojos, el comparador pone las versiones lado a lado con el zoom sincronizado.
Sobre el destino: el único verbo destructivo de la aplicación es la Papelera de reciclaje de Windows. El borrado permanente no existe ahí, ni escondido en una casilla. Los acompañantes viajan con su foto y vuelven con ella, y si cerraste la ventana la oferta de deshacer te espera en el siguiente arranque. Donde no hay Papelera, como en una memoria USB o una unidad de red, esos elementos salen del plan antes, contados y pesados en pantalla.
Sobre repetir: es matemática, no IA. La misma colección analizada dos veces da la misma respuesta.
Ahora lo que la vara también nos cobra a nosotros. Un recorte de verdad, una panorámica cortada, un collage, una foto hecha a una pantalla y un giro torcido de 7° quedan fuera de la comparación por imagen, porque solo entran los ocho giros y espejos del cuadrado. Las fotos muy planas, como el cielo o un documento escaneado, son el caso difícil, y en el nivel más duro recupera alrededor del 80% de esas parejas. Las pilas de vídeo se reconstruyen en cada sesión, así que volver a verlas exige volver a analizar. Y no rastrea tu ordenador por su cuenta: tú declaras las carpetas, y una raíz de volumen entero se rechaza.
El primer barrido, en 4 pasos#
- Señala tus carpetas en la pestaña Entrada. En Añadir carpeta…, elige dónde viven de verdad las fotos: Imágenes, el disco de los viajes, la copia del móvil. Cada carpeta muestra su recuento, su peso y si está en SSD, HDD o en la nube. Fotos RAW de cámara y Vídeos llegan desactivados, con el coste del vídeo escrito al lado del interruptor.
- Manda buscar y déjalo correr. Las pilas van apareciendo mientras todavía analiza, y cancelar a medias no tira lo ya hecho. Al final te dice cuántas fotos leyó y cuántos archivos no pudo abrir.
- Abre Ver las pilas y quédate en el nivel de partida. La pantalla nace en Conservador, el más duro de los tres. Puedes subir a Normal o Amplio y ordenar por Más espacio que liberar. Cambiar de nivel cambia lo que ves, no vuelve a analizar.
- Revisa el plan y apruébalo. La pestaña Plan lo reúne todo en una docena de tarjetas, tipo de pila cruzado con motivo de salida. Nada se mueve antes de tu aprobación, y nada nace marcado, con una excepción: la copia byte a byte lleva un sello de sugerencia y aun así espera tu clic.
Si tus copias son idénticas de verdad, el camino corto está en Fotos duplicadas: limpiar sin perder ninguna. Y el recorrido completo por los ocho tipos de pila está en Fotos repetidas y parecidas en el PC: cómo hallarlas.
Gratis no era el único precio de VisiPics#
VisiPics no cobraba dinero. Cobraba las horas que pasabas comprobando lo que no alcanzaba a ver, y hoy cobra el riesgo de decidir sobre una colección que lee a medias. Esa es la cuenta honesta antes de cambiar una herramienta que funcionó.
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Quince días dan para pasar la vara con tus fotos, no con las mías.
Elegant